En un contexto de profundos cambios en el orden geopolítico global, el sector filantrópico y de la cooperación para el desarrollo atraviesa una transformación tan profunda como incierta. La Ayuda Oficial al Desarrollo (ODA por sus siglas en inglés) ha caído abruptamente – 9 % en 2024 – y se proyecta una reducción de hasta el 17 % adicional en 2025. A la par de este descenso en los números totales, se observan episodios de shock, como el cierre de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID por sus siglas en inglés), ocurrido a principios de 2025 en un contexto de fuertes cuestionamientos sobre su existencia. Esto a su vez contribuye a aumentar la desconfianza en el sistema de cooperación, lo cual, en un contexto de restricciones del espacio cívico1, aumento de la desinformación, polarización y crisis climática, agudiza los desafíos que enfrenta la sociedad civil en América Latina y el mundo.




