En America Latina, la complejidad del fenómeno en la movilidad humana, la necesidad de atender el tema de forma trasnacional y multisectorial, la baja participación de la población migrante en la toma de decisiones sobre políticas públicas, legislaciones y mecanismos de integración y movilidad laboral hace necesario generar procesos colaborativos de cambio que puedan impulsar iniciativas que vislumbren la movilidad humana como una fuente de prosperidad, innovación y desarrollo sostenible para un mundo globalizado y abierto.




